Inventamos cuando creamos algo nuevo e Innovamos cuando llevamos esa creación a la práctica.

Como sabemos, el cerebro humano consta de dos hemisferios unidos por el cuerpo calloso y que se relacionan en áreas de muy diversas actividades,  funcionando de modo diferente pero COMPLEMENTARIO.

Se podría decir que cada hemisferio, en cierta manera, percibe su propia realidad o que la percibe a su manera y que cada uno de nosotros tiene dos mentes conectadas que se integran a través de un cable de fibras nerviosas que los úne.

Así, para poder realizar cualquier tarea necesitamos usar los dos hemisferios y de hecho, integramos el uso de  ambos como si fuese una única composición, buscando siempre un equilibrio. Especialmente cuando desarrollamos una tarea difícil.

Ningún hemisferio es más importante que el otro.

El equilibrio se da como resultado de conciliar ambas partes sin tratar de eliminar una de ellas. 

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Concretando en la capacidad  creativa, que es la que nos abre la mente a nuevas ideas y posibilidades, no todos acoplamos, adaptamos o incorporamos esta capacidad en nuestro día a día en la manera en la que nos gustaría.

La forma en la que aplicamos esta capacidad de una manera u otra dependerá de cómo somos:  personalidad, entorno, cómo y dónde nos movemos en nuestro día a día, etc.  Pero sobre todo, va a depender desde donde emitimos nuestros pensamientos y es que para poder comprender los procesos creativos desde su punto de partida, está claro que tenemos que hablar de la distinción entre PENSAMIENTO DIVERGENTE & CONVERGENTE.

Fue Joy Paul Guilford, psicólogo estadounidense quien comenzó a desarrollar estudios alrededor de la Creatividad, desarrollando y clasificando el pensamiento productivo en dos tipos.

Edward De Bono, por su parte aportó conceptos propios como ” Lateral” ( Divergente)  y “Vertical” ( Convergente). referidos a estos tipos de pensamientos, aportando y reforzando su propia definición. ( Ref. Lateral Thinking, 1970).

Pensamientos claramente opuestos pero complementarios, desde los que ponemos en marcha nuestros propios procesos creativos.

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Lo que está claro es que ninguno es mejor que otro y que ambos se completan y necesitan.

Desde los dos estamos creando de manera diversa, no cabe duda, sin embargo trabajar y focalizarnos en un proceso creativo EFECTIVO tendremos que poner en marcha ambos.

Si además añadimos las herramientas que nos facilita el COACHING en el proceso, potenciaremos y mejoraremos esta conjunción para concretar nuestras ideas y llevarlas a la realidad.

Desde aquí podremos analizar desde dónde, cómo, qué necesitamos, hacia dónde queremos llegar y sobre todo aprenderemos a cerrar el proceso creativo completo.

 Y tú, con cuál te identificas más?. Desde cual sueles proponer soluciones?.